La organización presentó una denuncia ante el Relator Especial de Naciones Unidas sobre libertad de expresión y advirtió sobre la gravedad institucional de las agresiones del Poder Ejecutivo contra periodistas. También cuestionó la falta de respuesta de la Justicia y alertó por las posibles consecuencias sobre la imagen internacional del país.
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) presentó una denuncia ante el Relator Especial de Naciones Unidas sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión, a raíz de lo que considera una escalada sistemática de agresiones y amenazas contra periodistas por parte del presidente Javier Milei y otros funcionarios del Gobierno nacional.
La presentación fue realizada ante Leopoldo Maldonado, actual Relator Especial de la ONU y exintegrante de la organización mexicana Artículo 19. Desde FOPEA señalaron que el objetivo es que los organismos internacionales puedan evaluar la situación de la libertad de expresión en Argentina y reclamaron incluso el envío de una misión oficial al país.
FOPEA advierte sobre una situación de gravedad institucional
Paula Moreno, secretaria de FOPEA, sostuvo que las agresiones contra periodistas no se limitan a expresiones aisladas del Presidente, sino que forman parte de un escenario que involucra también a otros funcionarios nacionales.
La organización cuestionó especialmente el uso de expresiones insultantes y descalificadoras contra trabajadores de prensa y consideró que declaraciones presidenciales que califican a periodistas como “hijos de puta” o que plantean la posibilidad de “llevarlos a la hoguera” exceden una discusión política y adquieren relevancia institucional.
Desde FOPEA también señalaron que la intensidad de algunos ataques estaría vinculada con investigaciones periodísticas sobre hechos y causas que involucran al propio mandatario.
El reclamo por la actuación de la Justicia
Uno de los puntos centrales de la denuncia es la falta de intervención de la Justicia frente a determinadas declaraciones públicas realizadas desde el Poder Ejecutivo.
La organización cuestiona que fiscales no actúen de oficio ante expresiones que, según su interpretación, podrían eventualmente configurar delitos, y advierte sobre el riesgo de que los insultos hacia periodistas terminen naturalizándose como una característica más del discurso político.
En ese sentido, remarcaron la asimetría de poder existente entre un periodista y el jefe de Estado: mientras el Presidente cuenta con una enorme capacidad de comunicación y exposición pública, un trabajador de prensa no dispone de herramientas equivalentes para responder ante una agresión desde el máximo nivel del poder político.
“La respuesta es hacer más y mejor periodismo”
Durante el análisis del escenario también fue reivindicado el trabajo del periodista de investigación Hugo Alconada Mon, presentado como un ejemplo de periodismo que puede incomodar al poder político.
Desde FOPEA sostienen que, frente a las presiones, ataques y descalificaciones, la respuesta del periodismo debe ser profundizar las investigaciones, verificar la información y ejercer con mayor rigor la tarea profesional.
La mirada internacional y el impacto económico
La preocupación de FOPEA no se limita al ámbito de la libertad de expresión. La organización también vinculó el deterioro de las garantías institucionales con la inseguridad jurídica y la percepción internacional sobre Argentina.
Según el planteo expuesto, una situación de inestabilidad institucional puede afectar la previsibilidad que requieren los inversores y contribuir a una percepción de mayor riesgo sobre el país.
En ese contexto, sostienen que la mirada de organismos internacionales sobre la situación argentina puede tener consecuencias que exceden el ámbito periodístico y alcanzar también la confianza económica y la llegada de inversiones.
FOPEA recurrirá a organismos internacionales
La presentación ante el Relator Especial de la ONU se suma a otras acciones realizadas por FOPEA en organismos internacionales. La organización ya había recurrido el año pasado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA.
Ahora buscará que el pleno de Naciones Unidas considere la posibilidad de aprobar una misión de observación en territorio argentino para evaluar la situación de la libertad de expresión.
Además, FOPEA prevé mantener informado periódicamente al Relator Leopoldo Maldonado sobre nuevos episodios de agresión contra periodistas y analiza adherir formalmente a una presentación realizada por Amnistía Internacional ante la CIDH.
El caso Bolsonaro y la tensión regional
En paralelo, durante la entrevista también se abordó la situación política de Brasil y el caso del expresidente Jair Bolsonaro, quien habría viajado a Estados Unidos pese a una prohibición judicial vigente.
Según lo señalado, Bolsonaro habría ingresado a Argentina por vía terrestre para luego tomar un vuelo hacia Miami, después de haber sido intimado judicialmente y ante la negativa a entregar su pasaporte.
El episodio fue analizado en el marco de la creciente tensión institucional de la región y de los cuestionamientos vinculados con el reconocimiento de los resultados electorales que llevaron a Luiz Inácio Lula da Silva a la Presidencia de Brasil.
Un reclamo que trasciende al periodismo
Para FOPEA, la discusión no se limita a los enfrentamientos entre el Presidente y determinados periodistas. El planteo apunta a defender las condiciones necesarias para que la prensa pueda investigar y publicar información de interés público sin sufrir intimidaciones desde los máximos niveles del Estado.
La organización considera que la intervención de organismos internacionales puede contribuir a visibilizar el problema, establecer estándares y generar mecanismos de protección para el ejercicio del periodismo en Argentina.







