María Eugenia Gómez Maidana, psicóloga integrante de la Mesa Intersectorial para el abordaje de la Temática del Suicidio, recordó las líneas de emergencia 0800-999-0091 o la 102 o la 107 para emergencia médicas y manifestó a ABC Radio por FM Records que “Cuando no podemos garantizar un buen vivir los padecimientos de salud mental quedan más expuestos y desde la Mesa estamos invitando a profesionales, vecinos y a todas las personas al CEPTUR para reunirnos en desde las 9 de la mañana hasta las 12 horas para realizar un taller sobre las situaciones de malestar y qué hacer con esas señales”.
“Las señales de alertas son varias en una temática compleja y multicausal, pero el mal uso de las redes y la tecnología puede ser un factor de riesgo, aunque también su buen eso puede mejorar la calidad de vida. La clave está en los cuidados que tenemos en la exposición a las pantallas”, agregó.
La profesional detalló que “El plan de seguridad llevado al entorno es que las señales sean sostenidas en el tiempo y se tienen dan varias a la vez. Cualquier vulneración de derechos es un factor de riesgo, como los consumos problemáticos, el desempleo, el acoso escolar o la violencia de género pueden aumentar las probabilidades. En la rutina también se puede expresar comiendo mucho o poco, pero sin perder de vista las circunstancias de vida de cada persona; lo mismo pasa con los aspectos de higiene. Los desbordes emocionales sin motivo aparente o la falta de participación en los espacios de socialización son también señales”.
Gómez Maidana indicó que “Hoy nos sucede que vivimos en la realidad de la presencialidad y la virtual donde se muestra un lado que se desea y que muchas veces no se tiene. Una personita que esta creciendo y no pueda dimensionar la diferencia entre ambas realidades puede creer que todo es felicidad a la que nunca llegamos”.
Finalmente, resaltó que “Los suicidios son fenómenos multicausales y no lo podemos adjudicar a un solo suceso, porque todo tiene que ver con un proceso y una sumatoria de situaciones donde una persona que llega a esta situación no quiere morir, sino que se plantea dejar de sufrir lo que esta padeciendo. En la medida que podamos exteriorizar lo que nos pasa en un encuentro con otra persona se puede aliviar el malestar sin juzgarla y respetándola”.







