Una avalancha seguida de inundaciones repentinas provocó una tragedia en el norte de Nepal, donde se confirmó la muerte de al menos 16 personas y la desaparición de cerca de 400 peregrinos y turistas. El hecho ocurrió en el distrito de Rasuwa, próximo a la frontera con el Tíbet, cuando un deslizamiento de tierra y hielo bloqueó el río Bhote Koshi, liberando súbitamente una gran masa de agua y lodo.
La Junta de Turismo de Nepal detalló que 384 viajeros permanecen sin contacto, entre ellos 93 ciudadanos nepalíes y 291 extranjeros. El listado preliminar incluye 105 indios, 37 indios no residentes, 17 malasios, 12 británicos, 4 sudafricanos, 3 estadounidenses, un australiano y un neerlandés, mientras que aún se intenta determinar la nacionalidad de otras 111 personas.
Buena parte de los desaparecidos se dirigía hacia el Tíbet para participar del Kailash Mansarovar Yatra, una peregrinación considerada sagrada por hindúes, budistas y jainistas.
Las primeras investigaciones apuntan a que un terremoto de magnitud 4,4, registrado por el USGS a las 8:37, habría provocado el desprendimiento que bloqueó temporalmente el cauce del Bhote Koshi y desencadenó la riada.
La emergencia obligó a desplegar seis helicópteros del Ejército de Nepal y ocho privados, además de policías, militares y equipos de rescate. El desastre destruyó mercados, asentamientos, carreteras y obras hidroeléctricas, mientras continúa la búsqueda de quienes permanecen incomunicados.







