Este martes 3 de noviembre, los estadounidenses renuevan la Cámara de Representantes, parte del Senado y 36 gobernaciones. Los republicanos buscan conservar el control del Congreso, mientras los demócratas intentan recuperar terreno en medio de una caída en la popularidad del presidente Donald Trump.
Estados Unidos celebra este martes 3 de noviembre las elecciones legislativas de mitad de mandato, una jornada decisiva para el futuro político del presidente Donald Trump y el equilibrio de poder en Washington.
Los ciudadanos elegirán a los 435 integrantes de la Cámara de Representantes, 35 senadores y gobernadores en 36 estados, en una votación que determinará si el Partido Republicano conserva el control del Congreso o si los demócratas logran recuperar una o ambas cámaras.
Aunque Trump no figura entre los candidatos, el mandatario convirtió los comicios en una prueba de respaldo a su gestión y llamó a sus seguidores a votar por los representantes republicanos.
Trump enfrenta las urnas con una caída en su popularidad
Las elecciones llegan en un contexto de creciente preocupación por la economía, el costo de vida, la política migratoria y las decisiones internacionales de la Casa Blanca.
Según una encuesta de Reuters/Ipsos difundida en la previa electoral, la aprobación de Trump se ubicó en el 32%, uno de los niveles más bajos de su trayectoria presidencial.
El mismo relevamiento mostró una ventaja de los demócratas frente a los republicanos en la intención de voto nacional para el Congreso, aunque los resultados definitivos dependerán de cada distrito y estado.
Qué está en juego en el Congreso
Actualmente, el Partido Republicano controla ambas cámaras del Congreso estadounidense.
Los demócratas necesitan obtener una ganancia neta de al menos tres bancas en la Cámara de Representantes y cuatro en el Senado para alcanzar las mayorías.
Las proyecciones previas muestran mejores perspectivas para la oposición en la Cámara Baja, mientras que el control del Senado presenta una disputa más compleja.
Una victoria demócrata podría limitar la capacidad de Trump para impulsar su agenda legislativa y ampliar el control parlamentario sobre las decisiones de su administración.
El voto latino, uno de los factores decisivos
Uno de los sectores que concentra la atención de los analistas es el electorado latino, que tuvo un papel importante en el regreso de Trump a la Casa Blanca en 2024.
Sin embargo, el aumento del costo de vida y las políticas migratorias provocaron un deterioro de su imagen entre parte de esos votantes.
Un estudio del Centro de Investigaciones Pew reveló que la aprobación del presidente entre los electores latinos registrados cayó al 24%, frente al 38% registrado en febrero de 2025.
Además, el relevamiento indicó que el 51% de los votantes latinos consultados se inclinaba por candidatos demócratas para la Cámara de Representantes, frente al 24% que prefería a los republicanos.
Aun así, el electorado latino no constituye un bloque homogéneo: sus preferencias varían según el estado, la situación económica y las prioridades de cada comunidad.
Una elección que puede cambiar el rumbo de Washington
Entre las contiendas que despiertan mayor atención se encuentran las disputas por el Senado en Michigan, Texas, Maine, Kansas y Alaska, además de varias gobernaciones competitivas.
El resultado tendrá consecuencias directas sobre los próximos dos años del mandato de Trump.
Si los republicanos mantienen ambas cámaras, el presidente conservará mayores posibilidades de avanzar con sus iniciativas. En cambio, una victoria demócrata podría abrir una etapa de negociaciones, investigaciones legislativas y mayores obstáculos para la Casa Blanca.







