Lo que debía ser un día de alegría para una pareja primeriza en Concepción, Tucumán, terminó en desconcierto. Tras tres ecografías que confirmaban que esperaban una niña, recibieron en el Hospital Regional Miguel Belascuain un bebé vestido de rosa y con aritos colocados por la pediatra. Sin embargo, al cambiarle el pañal descubrieron que se trataba de un varón.
El parto se produjo de urgencia por un cuadro de bradicardia fetal, lo que derivó en una cesárea rápida. El recién nacido fue trasladado a Neonatología sin que se verificara formalmente el sexo en el quirófano.
Ante la confusión, la familia radicó una denuncia penal y la Justicia ordenó pruebas de ADN al hijo de la pareja y a otros cuatro bebés nacidos en el mismo horario, para descartar un posible intercambio.
El hospital reconoció un error de comunicación y abrió un sumario administrativo interno para deslindar responsabilidades. Además, puso las planillas clínicas a disposición de la fiscalía y se ofreció a costear los análisis genéticos en el laboratorio que la familia elija.
Actualmente, tanto la madre como el bebé evolucionan favorablemente mientras se esperan los resultados de las pruebas







