A los 79 años, la actriz y activista Susan Sarandon volvió a ocupar un lugar central en la escena pública. La ganadora del Oscar fue detenida en Nueva York durante una manifestación contra el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, quien se encontraba en la ciudad para participar de la Asamblea General de la ONU.
La protesta fue organizada por Jewish Voice for Peace, una agrupación judía estadounidense crítica del gobierno de Israel. Los manifestantes reclamaban el cese de la guerra en Gaza y cuestionaban el respaldo militar de Washington. Según la policía neoyorquina, la intervención se produjo porque la movilización bloqueaba una intersección y algunos participantes no acataron las advertencias.
Sarandon fue esposada junto a otras figuras, entre ellas la actriz Hannah Einbinder, protagonista de Hacks. La escena refuerza el perfil de la intérprete como una de las celebridades más comprometidas con causas sociales y políticas, trayectoria que incluye décadas de activismo en defensa de los derechos civiles, oposición a guerras, igualdad de género y medio ambiente.
El conflicto en Medio Oriente, sin embargo, marcó un punto de quiebre en su relación con Hollywood. Tras sus declaraciones críticas hacia Israel y su apoyo a la causa palestina, Sarandon perdió representación en la agencia UTA y denunció que algunas producciones dejaron de contratarla. Aun así, la actriz asegura que no está dispuesta a retroceder: “Encontré a mi familia, encontré a mi gente y estoy bien”, expresó recientemente.







