Un tribunal de Egipto dictó la pena de muerte por ahorcamiento contra la presentadora de televisión e influencer Sarah Khalifa, de 39 años, tras hallarla culpable de integrar una organización dedicada a la fabricación y tráfico de drogas sintéticas.
La sentencia incluyó a otros 11 acusados, mientras que nueve recibieron cadena perpetua y siete fueron absueltos. El fallo se conoció luego de consultar al Grand Mufti, requisito legal en Egipto para confirmar condenas capitales.
Durante el proceso se incautaron más de 750 kilos de narcóticos y se descubrieron laboratorios clandestinos en dos departamentos. La fiscalía presentó pruebas digitales, conversaciones y testimonios de 20 testigos que vincularon a los acusados con la actividad delictiva.
Khalifa, reconocida por conducir el programa Mission Impossible y con más de 2,5 millones de seguidores en Instagram, negó las acusaciones y aseguró que nunca había visto drogas antes de ser fotografiada por las autoridades. Su abogada anunció que apelará la sentencia, que aún está sujeta a revisión judicial.
La legislación egipcia contempla la pena capital para delitos de homicidio, terrorismo, violación y tráfico de drogas. En 2025 se dictaron más de 500 condenas a muerte, de las cuales 23 fueron ejecutadas, según organizaciones de derechos humanos.







