La discusión sobre las altas tasas de interés de las billeteras virtuales y fintech volvió al centro del debate. En el último año, la morosidad en préstamos saltó del 2,5% al 12,7%, lo que disparó cuestionamientos sobre el modelo de financiamiento digital.
El abogado especialista en defensa del consumidor Diego Proietti explicó que las billeteras no reclaman directamente las deudas, sino que las venden a fideicomisos y estudios jurídicos, generando opacidad y presiones indebidas sobre los usuarios. “Las bases de datos se venden y muchas veces se paga a personas que no son las que dicen ser”, advirtió.
Mientras los bancos aplican controles de ingresos y puntajes de crédito para otorgar préstamos con tasas más bajas, las billeteras virtuales ofrecen financiamiento rápido pero con costos mucho más altos, justificándolo en la elevada tasa de incumplimiento.
El presidente Javier Milei responsabilizó a los propios deudores por el aumento de la mora, reavivando el debate sobre la usura y la falta de regulación en el sistema financiero no bancario.







