Alejandro Quinteros aseguró que 75 empleados podrían quedar sin trabajo durante la transición al nuevo sistema de colectivos. El gremio resolvía este martes los pasos a seguir mientras se mantenía la suspensión momentánea del servicio.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) realizó una asamblea de trabajadores y suspendió momentáneamente la circulación de los colectivos en Comodoro Rivadavia para definir las medidas a seguir en el marco del conflicto por el traspaso del personal a la nueva empresa prestataria del transporte público.
Alejandro Quinteros explicó que la principal preocupación del gremio es la situación de 75 trabajadores que, según sostuvo, quedarían fuera de la primera etapa de incorporación y sin certezas sobre su continuidad laboral.
“Hoy está quedando un gris de 75 compañeros que van a quedar sin trabajo, en un limbo, esperando la cantidad de unidades que hacen falta para completar las 121 unidades, y nadie se hace cargo de ellos”, manifestó.
El dirigente recordó que el sindicato impulsó una medida cautelar durante el proceso de licitación y afirmó que el Municipio se había comprometido a garantizar la continuidad laboral de los 344 trabajadores del sistema.
“Nos encontramos con otra realidad. Había un compromiso de preservar el trabajo de los 344 compañeros y hoy algunos están siendo llamados por la empresa y otros viven con la incertidumbre de no saber si van a ser convocados”, señaló.
Quinteros aclaró que el reclamo no está dirigido contra la empresa que comenzará a prestar el servicio ni contra la firma saliente.
“No tenemos problemas con la empresa que viene a cumplir los servicios y tampoco con la empresa saliente. El problema es que hay un compromiso que debe cumplirse con la continuidad laboral de los 344 trabajadores”, expresó.
Asimismo, sostuvo que el conflicto entre el Municipio y Patagonia Argentina respecto de las obligaciones económicas no debe afectar a los empleados.
“Si el Municipio aportó dinero o no a Patagonia Argentina, es un problema que deben resolver entre ellos. No con los trabajadores”, remarcó.
Tras la asamblea, el gremio anticipó que los choferes marcharían hacia el Municipio para visibilizar el reclamo, aunque Quinteros recordó que en las primeras manifestaciones evitaron afectar el servicio.
Respecto de la posibilidad de profundizar las medidas de fuerza, indicó que esa decisión quedará en manos del secretario general de la UTA, quien mantenía una reunión en la Secretaría de Trabajo para intentar destrabar el conflicto.
Hasta tanto no existieran novedades de ese encuentro, el sindicato no confirmó un horario para la normalización del servicio de transporte público.







