El conflicto en el sistema científico nacional se profundiza: investigadores del CONICET alertan por una posible ola de despidos que afectaría a unos 400 becarios posdoctorales. La preocupación surge ante la falta de respuesta oficial al pedido de prórroga de contratos, lo que dejaría a cientos de profesionales sin ingresos ni continuidad en sus proyectos.
La comunidad científica denuncia que el ajuste presupuestario compromete líneas de investigación estratégicas y que el recorte amenaza con desmantelar equipos formados durante años. Universidades, asociaciones científicas y legisladores opositores respaldan el reclamo, mientras el Gobierno mantiene su postura de no otorgar concesiones.
Los investigadores remarcan que el compromiso de preservar la continuidad laboral es clave para evitar la pérdida de capital humano y sostener la producción científica del país. En paralelo, se multiplican las protestas y acciones de visibilización en el Polo Científico Tecnológico, con tomas de edificios y cortes de tránsito.







