Washington, 15 de noviembre de 2024. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) anunció que América ya no es considerada una región libre de sarampión. Esta decisión genera alarma sanitaria y revive el debate sobre la importancia de la vacunación y la vigilancia epidemiológica, especialmente con coberturas bajas.
Aunque Argentina no tiene circulación viral autóctona, las autoridades advierten que el riesgo es regional. Mantener las dos dosis de la vacuna triple viral sigue siendo la mejor forma de prevenir rebrotes.

¿Qué cambió y por qué preocupa?
El sarampión, una de las enfermedades más contagiosas, fue eliminado de la región en 2016. Pero casos recurrentes en Canadá y otros países llevaron a revocar esa certificación.
La OPS reportó que la cobertura de vacunación promedio es del 79%, por debajo del 95% necesario para inmunidad colectiva. En los últimos meses, hubo 27 muertes y más de 12.000 casos en diez países, mayormente en personas sin vacunación completa.
«Nos inquieta la situación», dijeron desde la comisión de verificación de la OPS. «La pandemia dejó brechas en los sistemas de salud y ahora vemos sus consecuencias».
Cómo protegerse y evitar brotes
El sarampión se transmite por aire y dura horas en espacios cerrados. Los síntomas incluyen fiebre alta, conjuntivitis, tos, goteo nasal y erupción cutánea, apareciendo 7-14 días tras el contacto.
Recomendaciones clave:
- Verificar el carnet: Asegurar dos dosis de triple viral (sarampión, rubéola y paperas).
- Consultar ante síntomas o contacto con casos.
- Evitar viajes a zonas con brotes si no estás vacunado.
- Cumplir esquemas infantiles: Primera dosis a los 12 meses, segunda al ingreso escolar.
En Argentina, el Ministerio de Salud ofrece la vacuna gratis en centros públicos, con vigilancia activa de casos y viajeros.
Vacunarse es protegerse
Esta pérdida no es una emergencia inmediata, pero marca un retroceso contra una enfermedad prevenible. Los expertos enfatizan recuperar la confianza en las vacunas.
Leé también: Sarampión: las vacunas nos siguen protegiendo de una amenaza vigente
Como dice la OPS: «Ningún país está a salvo mientras haya virus circulando». La clave es no bajar la guardia: vacunar, informar y cuidar a los más vulnerables.







