La Justicia de Florida condenó a dos hombres por el asesinato de Isabella Scavelli, una adolescente de 17 años que había denunciado un abuso sexual. El crimen, ocurrido en febrero de 2023, fue parte de un plan para impedir que testificara en la causa.
Según fiscales federales, Lenard White, de 36 años, pagó al menos 6000 dólares a su primo, Sheldon Robinson (21), para que matara a la chica en su casa. El objetivo era evitar que Isabella declarara por el abuso denunciado un día antes ante la policía del condado de Hernando.

Un crimen planificado y brutal
El 7 de febrero de 2023, Robinson tocó el timbre de la casa de Scavelli cerca de medianoche. Cuando la joven abrió la puerta, disparó una ráfaga de balas. Isabella intentó escapar, pero una bala la alcanzó por la espalda. Su madre resultó herida de gravedad, pero sobrevivió. «Se desplomó en el suelo y vio morir a su hija», dijeron los fiscales.
Los investigadores revelaron que White buscó un sicario en internet y se aseguró de estar fuera del estado durante el crimen. Aun así, no engañó a la policía.
Más implicados y condena ejemplar
Un tercer cómplice, Keshawn Woods (22), se declaró culpable. Janet Williams, madre de Robinson, fue acusada de mentir a los investigadores para encubrir el crimen.
Los acusados fueron culpables de asesinato, conspiración, manipulación de pruebas y obstrucción de justicia. Discutieron eliminar a otro testigo.
Sentencia e impacto
White y Robinson fueron declarados culpables tras un juicio de dos semanas. Ambos enfrentan múltiples cadenas perpetuas obligatorias y regresarán a la corte en enero para la sentencia formal.
Este caso destaca los riesgos de denunciar abusos y la importancia de la justicia.






