Cada 24 de septiembre se conmemora en Argentina el Día del Colectivero, una jornada destinada a reconocer a los trabajadores que cada día transportan a millones de personas en las ciudades y pueblos del país.

La elección de esta fecha remite al primer viaje en colectivo de 1928, una iniciativa que surgió como respuesta económica en tiempos de crisis. Aquellos “auto-colectivos” trasladaban a cinco pasajeros por apenas 10 centavos y unían los barrios de Caballito y Floresta, pasando por Plaza Flores. Su éxito fue inmediato y sentó las bases de un sistema que pronto se multiplicó en líneas y recorridos.

En 2004, la Ciudad de Buenos Aires oficializó esta efeméride a través de la Ley 1475, impulsada por el gremio de taxistas, con el objetivo de visibilizar el rol fundamental de los choferes en la vida cotidiana y en la historia del transporte nacional.
Con el tiempo, los colectivos evolucionaron: en 1931 aparecieron los primeros coches diseñados exclusivamente para este servicio, con capacidad para diez pasajeros, número que más tarde ascendió a 40. En la actualidad, Argentina cuenta con más de 380 líneas de colectivos, de las cuales 336 integran la red urbana bajo el Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE).
Hoy las unidades incorporan tecnología para mejorar la accesibilidad y la seguridad, desde colectivos de piso bajo hasta la SUBE digital. Sin embargo, el espíritu del Día del Colectivero sigue siendo el mismo: destacar la labor diaria de quienes hacen posible que millones de argentinos lleguen a destino, conectando ciudades, barrios y familias.






