Durante una entrevista, el exjugador relató las dificultades que provocó el viento aquel día, con ráfagas que superaban los 100 km/h, y que terminaron condicionando el desarrollo del juego:
“En el segundo tiempo se largó un viento tremendo. Le pegaba de abajo y la pelota no salía del área. Pateé 43 veces de abajo y no podía sacarla. Encima, había una arenilla que nos dejaba los ojos cerrados. Fue horrible”.
El encuentro terminó 1-0 para la CAI gracias a un gol insólito del arquero Emanuel Trípodi, que sacó desde su área y la pelota, impulsada por el viento, terminó metiéndose en el arco rival.
La frase que encendió la polémica
Aveldaño reconoció que aquella derrota dejó al plantel lleno de bronca y, al recordar el ingreso al vestuario, lanzó una frase que generó rechazo en Comodoro:
“Entramos recalientes diciendo: ‘estos equipos de mier… deberían jugar en la J’. Yo pensaba: si desaparecía Comodoro, era mi sueño”.
Más adelante, agregó irónicamente:
“Mi deseo en esos momentos se hizo realidad”.
Las declaraciones no pasaron desapercibidas entre hinchas y vecinos comodorenses, quienes recordaron que aquel partido quedó grabado en la memoria por la particularidad del gol de arco a arco, pero también por lo que significaba que un equipo patagónico como la CAI lograra competir en torneos nacionales.
Lejos de quedar como una simple anécdota futbolera, las palabras de Aveldaño fueron tomadas como un agravio hacia la ciudad y sus instituciones deportivas, que con esfuerzo sostuvieron su lugar en el mapa del fútbol argentino.






