El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva presidió este domingo en Brasilia el tradicional desfile militar del Día de la Independencia, marcado por el juicio al expresidente Jair Bolsonaro (2019-2023) y por las presiones del Gobierno de EEUU a las autoridades brasileñas.
Uno de los lemas del desfile fue «Brasil soberano», dos palabras que aparecieron escritas en una gran pancarta; también se vio a algunos ministros con una gorra que Lula popularizó en los últimos meses y que tiene por lema «Brasil es de los brasileños».
Los lemas son una respuesta a las sanciones aplicadas por Donald Trump a jueces y a miembros del Gobierno y a los aranceles del 50 por ciento, un castigo por el proceso judicial contra el líder ultraderechista.
No obstante, el desfile transcurrió sin incidentes, y no hubo críticas directas a EEUU ni a Trump, sino referencias al patriotismo brasileños y a la necesidad de proteger la soberanía nacional.
Además de Lula y la primera dama Janja da Silva estaban presentes el vicepresidente, Geraldo Alckmin, y varios ministros, así como los comandantes de las Fuerzas Armadas y el presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta.
Al llegar a la tribuna de autoridades, los presentes en el desfile recibieron a Motta con gritos de «sin amnistía», en referencia al proyecto de ley que parlamentarios de la derecha quieren aprobar para anular las condenas de los implicados en el intento golpista, lo que eventualmente beneficiaría a Bolsonaro.
El expresidente está en medio del juicio por presuntamente haber liderado un intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022; aunque es habitual, este año no acudió al desfile de la Independencia ningún juez del Tribunal Supremo Federal, la corte donde está siendo juzgado el exmandatario. (Sputnik)







