El Gobierno de Argentina pidió medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, para impedir que Reino Unido explote hidrocarburos en la plataforma de las islas Malvinas.
«Nuestro país solicitó al Tribunal que el Reino Unido: Impida el inicio o la continuación de la explotación de los recursos de hidrocarburos en la plataforma continental de la Cuenca Norte de Malvinas por parte del denominado proyecto «Sea Lion», anunció la Presidencia en un comunicado.
La referida corte es un órgano judicial independiente creado por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, encargado de resolver controversias entre Estados sobre la interpretación y aplicación de dicha normativa.
A finales de septiembre pasado, el Gobierno argentino otorgó dos semanas de plazo a Reino Unido para que interrumpa cualquier proyecto de exploración o explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas, ocupadas por ese país desde 1833, bajo la advertencia de que se encuentran sobre la plataforma continental argentina.
Según la nota oficial, Buenos Aires también pide a la mencionada corte que Londres «se abstenga de utilizar la información obtenida durante la exploración de los recursos naturales de las áreas marítimas en disputa en perjuicio de los derechos de la República Argentina».
Además, demanda el cese de las acciones británicas para impedir que Argentina cumpla con su obligación, en virtud de los artículos 192 y 194 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), de proteger y preservar el medio marino de las áreas marítimas objeto de la controversia.
«Se abstenga de adoptar cualquier otra medida que pueda agravar la controversia, en particular, el otorgamiento de nuevos permisos para la explotación de los recursos de la plataforma continental en disputa», añade el reclamo del Gobierno argentino.
El pasado 17 de septiembre, Milei remitió al Congreso un proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que enmarca en el proceso de recuperación de las islas Malvinas, para gravar las sanciones contra las empresas que avancen en la exploración o explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina.
El Gobierno argentino advirtió entonces que presentaría denuncias en la justicia contra empresas petroleras que intervengan en este tipo de iniciativas.
A partir del reclamo soberano de Buenos Aires sobre las islas Malvinas, la dictadura que gobernó Argentina entre 1976 y 1983 intentó recuperarlas en abril de 1982 por medio de una guerra que culminó el 14 de junio con la derrota de la nación sudamericana y que dejó un saldo de 649 argentinos y 255 británicos muertos.
Buenos Aires y Londres retomaron sus relaciones diplomáticas en febrero de 1990, durante la administración del entonces presidente Carlos Menem (1989-1999). (Sputnik)







