El shampoo de aloe vera y manzanilla se presenta como una opción casera frente a los productos industriales, retomando prácticas tradicionales de la botánica. La manzanilla ha sido históricamente asociada al brillo y los reflejos dorados, mientras que el aloe vera se vincula con la hidratación y el cuidado del cuero cabelludo.
Para su elaboración se utilizan 6 gramos de flores de manzanilla secas, 160 ml de agua, dos pencas de aloe vera (variedades vera o saponaria) y media barra de jabón de glicerina neutro de entre 45 y 60 gramos.
La preparación consiste en realizar una infusión de manzanilla, extraer el gel transparente del aloe previamente despojado de aloína, y mezclar ambos ingredientes en licuadora. Luego se incorpora el jabón de glicerina disuelto en agua caliente, se procesa nuevamente y se deja reposar. Finalmente, se refrigera entre 10 y 20 minutos hasta obtener una textura cremosa.
Los beneficios atribuidos a esta fórmula casera incluyen una limpieza suave del cuero cabelludo, hidratación y suavidad gracias al aloe, un efecto calmante por la manzanilla y la humectación de la fibra capilar aportada por la glicerina.







