El Gobierno oficializó este viernes un sistema en la Cancillería para coordinar la política exterior y las acciones estatales vinculadas con el reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas.
«Créase el Sistema de Articulación de la Política Exterior en el ámbito del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, que tendrá a su cargo la implementación de mecanismos de información, coordinación y asesoramiento (…) respecto de las actividades internacionales (…) que pudieran tener incidencia en la política exterior o en los intereses internacionales de Argentina y en las acciones que se llevan a cabo para recuperar el ejercicio pleno de la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes», indica el Decreto 983/2026 publicado este viernes en el Boletín oficial.
El jueves, la Oficina del Presidente anunció que la creación del sistema se da «en el marco de las medidas adoptadas por el Estado Nacional para la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía de la República Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes».
El sistema establecerá mecanismos de información, coordinación y asesoramiento para garantizar que las actividades estatales que puedan afectar la política exterior sean coherentes con sus lineamientos y con el reclamo argentino de soberanía sobre las islas y los espacios marítimos e insulares correspondientes, añade la nota.
En las últimas semanas, el Gobierno de Javier Milei reforzó su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas y anunció que comenzaría a sancionar a empresas que participen en proyectos de extracción de petróleo, así como sus accionistas y proveedores.
Milei también anunció la construcción de una Base Naval en Tierra del Fuego, y el lunes la Oficina del Presidente informó que se instruyó al ministro de Economía, Luis Caputo, a que se priorice en el presupuesto para 2027 su desarrollo.
Argentina reclama la soberanía sobre las Islas Malvinas, bajo administración británica desde 1833, y considera al archipiélago parte integrante de su territorio.
El Reino Unido sostiene, por su parte, que corresponde a los habitantes de las islas decidir su estatus político.
Ambos países libraron en 1982 una guerra de 74 días por el control del archipiélago, que terminó con la rendición argentina y dejó 649 argentinos y 255 británicos muertos.
La disputa de soberanía continúa abierta en el ámbito internacional, mientras que la ONU ha instado a ambos países a negociar una solución pacífica. (Sputnik)







