Un violento incidente se produjo el último jueves en el vuelo AA618 de American Airlines, que había partido desde Dallas con destino a Newark. Un pasajero de 67 años, oriundo de Arizona, comenzó a agredir verbal y físicamente a la tripulación y a otros pasajeros, mostrando claros signos de haber consumido alcohol.
El hombre, que viajaba en primera clase, tomó del cuello a otro pasajero y lanzó insultos racistas y homofóbicos, además de frases religiosas cargadas de hostilidad. Ante la escalada de violencia, varios pasajeros junto con miembros de la tripulación lograron reducirlo y lo inmovilizaron utilizando precintos de seguridad y cinta adhesiva industrial.
Durante el forcejeo, el agresor mordió a uno de los pasajeros que intentaba contenerlo, generando aún más tensión en la cabina. El avión debió desviar su ruta y aterrizar de emergencia en Baltimore, Maryland, donde la policía local y agentes del FBI se hicieron cargo de la situación y procedieron a su arresto.
American Airlines emitió un comunicado en el que confirmó el desvío y agradeció la colaboración de los pasajeros y el profesionalismo de su personal, subrayando que la seguridad de clientes y empleados es su máxima prioridad.
Según datos de la Administración Federal de Aviación (FAA), en lo que va del año se registraron más de 1160 incidentes con pasajeros conflictivos en vuelos comerciales en Estados Unidos, reflejando una problemática creciente en el sector aéreo.







