El balance del naufragio ocurrido el 30 de agosto frente a la costa norte de Chipre asciende a 12 víctimas fatales, tras el hallazgo de los cuerpos de dos mujeres en aguas profundas. Aún permanecen 16 personas desaparecidas, mientras los equipos de emergencia mantienen las operaciones de búsqueda de manera ininterrumpida.
El ferry de la empresa FiloJet, que viajaba desde Kyrenia hacia Taşucu (Turquía), comenzó a hacer agua a unos seis kilómetros de la costa y terminó volcando. A bordo se encontraban 259 pasajeros y ocho tripulantes, de los cuales 239 fueron rescatados.
La Marina turca participa con siete buques y seis aeronaves en las tareas de rastreo, que incluyen la línea de costa, el fondo marino y el área del pecio. El buque TCG Işın localizó los restos a 550 metros de profundidad, mientras que el TCG Alemdar descendió con un vehículo operado a distancia capaz de trabajar hasta los 3.000 metros.
El capitán del ferry y varias personas más fueron detenidos, acusados de homicidio por negligencia. Las autoridades locales aseguraron que las operaciones continuarán “sin descanso, 24 horas al día, siete días a la semana” hasta dar con los desaparecidos.
Este trágico episodio se suma a la compleja situación política de la isla, dividida desde 1974 tras la intervención militar turca.







