Una multitud, que superó las 3000 personas, se movilizó hoy desde la sede de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco a la plaza San Martín, donde se acercó más gente, en respaldo de la Educación pública, libre, laica, gratuita y de calidad, y en defensa de la democracia.
La columna central, como estaba previsto, partió del playón de la Universidad de kilómetro 4 pasadas las 13.30. Como sucedió en las anteriores ocasiones, la manifestación fue encabezada por una bandera En Defensa de la Universidad Pública, que era llevada por la vicerrectora, Adriana Pajares, los referentes de los gremios universitarios, funcionarios municipales como Liliana Peralta y también integrantes de los distintos claustros universitarios.
La bandera y la marcha fue acompañada por los trabajadores de ATE, UOCRA y Camioneros que, acompañaron las consignas generales, con sus redoblantes y trompetas.
Luego de la parada en el Ceret, donde se sumó más gente y en El Carrero Patagónico, los manifestantes llegaron a la plaza, donde fueron recibidos por los aplausos y los gritos de acompañamiento de quienes lo estaban esperando.
Por la trascendencia e importancia del acto, y como corresponde, todo comenzó con el himno nacional.
Antes de empezar el discurso formal, que fue la lectura del documento acordado por el CIN, el Frente Gremial e interclaustros, la vicerrectora Adriana Pajares agradeció a la multitud por el apoyo y al intendente Othar Macharashvili, que también se sumó detrás de la bandera y en el lugar central de los discursos.
Pajares lamentó, como también lo señaló posteriormente el intendente, que el oficialismo no haya dado quórum en la sesión que se había convocado para derogar el DNU 70 y, con ello, reestablecer el Financiamiento Universitario, que el gobierno incumple, pese a las leyes sancionados por el Congreso y las sentencias judiciales.
Sobre el cierre, la vicerrectora, fue la que también informó -con malestar y pesar-de la represión que se había desatado en la movilización de Buenos Aires.
El intendente recordó la importancia de las Universidades, lo que significan para cada una de las regiones y también levantó su voz para cueustionar al gobierno por alejarse del sistema Republicano, Federal, y democrático al no cumplir con lo dispuesto desde el Congreso sobre el Financiamiento Universitario.
De inmediato, la titular del gremio de Docentes Universitarios, Gloria Herrera, comenzó con la lectura del documento, en el que se recordó que: «Defender la universidad y el sistema científico-tecnológico es defender que el conocimiento se quede en el país. Es defender el federalismo y hacer soberanía. La V Marcha Federal Universitaria condensa una vez más la voluntad de toda la comunidad universitaria y del pueblo de la nación de defender las universidades públicas como un preciado bien estratégico», advirtió.
Luego de Gloria, Roque Flores, por los estudiantes alzó la voz para señalar que «el severo deterioro del sistema de bienestar estudiantil impacta de lleno en el corazón de la universidad pública. Las becas no constituyen un subsidio ni un gasto: son la herramienta imprescindible para garantizar el acceso, la permanencia y el egreso de miles de jóvenes que necesitan del apoyo estatal para sostener sus estudios.
Sin un sistema de ayudas económicas actualizado y transparente, el acceso a la educación superior se convierte en un privilegio inaccesible para los sectores más vulnerables y para quienes trabajan y estudian. Esta realidad se evidencia con claridad en la pérdida del poder adquisitivo de programas fundamentales como las Becas Progresar, cuyos montos se mantienen congelados en $ 35.000 desde el año 2024, una cifra que resulta insuficiente para cubrir costos elementales como el transporte urbano o los materiales de estudio», agregó.
El titular del gremio de No docentes, José Giri, se apartó un poco del documento para advertir que lo sucedido en Diputados no debía frenar la lucha, sino todo lo contrario. También transmitió su certeza de que «con el pueblo en la calle, como está ocurriendo hoy, seguramente, como se hizo en otras ocasiones, se dará vuelta esta situación tan angustiante que estamos viviendo los trabajadores y el pueblo argentino en su conjunto».
Volviendo al discurso, aseguró que los argentinos «no vamos a resignarnos a perder nuestra salud y nuestro derecho a una jubilación digna. Las universidades públicas argentinas atraviesan una situación presupuestaria crítica. Cuando el financiamiento universitario se deteriora, las consecuencias no se limitan a las aulas, los talleres o los laboratorios de enseñanza: se resienten de manera directa los proyectos de investigación científica, las actividades de extensión en los territorios, la vinculación tecnológica con el medio socioproductivo, la adquisición y actualización del equipamiento y, fundamentalmente, las posibilidades reales de garantizar que miles de estudiantes cumplan el sueño de recibirse, de lograr el título universitario.», sentenció.
Finalmente, Pajares tomó la parte final del documento, para recordar que: «Las universidades están en serio riesgo de no poder sostener sus funciones el año que viene. Argentina va a terminar, por tercer año consecutivo, con uno de los gastos públicos en educación superior más bajos de América Latina. El Proyecto de Ley de Presupuesto 2027 presentado por el Poder Ejecutivo ante el Congreso de la Nación no contempla las partidas requeridas por la Ley de Financiamiento Universitario, ni prevé la recuperación de las pérdidas acumuladas en el sistema universitario y científico»,
Finalmente, advirtió que «sin educación pública, sin profesionales de excelencia y sin desarrollo científico soberano, no existen posibilidades reales de consolidar un país con equidad, autonomía y desarrollo social. Los países que se soñaron grandes, capaces de asegurar una vida y un ambiente saludable para sus pueblos son aquellos que hicieron la apuesta sostenida de tener un sistema de educación de calidad, ciencia y tecnología nacional con capacidades de resolución de sus problemas, y un dispositivo que movilice el talento y la creatividad social en todos sus niveles.
Esos sueños son los que estamos expresando en esta quinta marcha, es lo que estamos soñando para nuestra patria. Por ello tiene la potencia de hacer converger las grandes luchas por una vida digna y la obligación indelegable del Estado de garantizarla. Por una patria democrática. Por una patria soberana. Por una patria educada. Viva la universidad pública. Viva el pueblo argentino», gritó con su brazo en alto y ante el aplauso de una multitud que una vez más, y todas las que hagan falta, acompañó el reclamo en favor de las Universidades y en contra de los avances sobre los derechos y el sistema democrático que este gobierno está incumpliendo.







