La serie Moria en Netflix volvió a poner en debate figuras del espectáculo de los años 80, entre ellas el humorista Jorge Porcel. Su legado artístico convive con testimonios que lo señalan por conductas abusivas hacia compañeras de trabajo.
En ese contexto, Georgina Barbarossa recordó episodios de acoso y manoseo que sufrió mientras trabajaba con Porcel. La conductora relató que soportó esas situaciones por necesidad económica y calificó al humorista como “un ser deleznable”. Incluso contó que en una ocasión fue contenida por la actriz Carmen Vallejo tras un episodio de abuso en un camarín.
Por su parte, Carmen Barbieri, quien fue pareja de Porcel durante cuatro años, expresó que nunca presenció ni vivió situaciones de acoso. “Ese Porcel del que hablan muchas yo no lo viví”, afirmó, aunque aclaró que respeta y cree en los testimonios de otras mujeres. “No las estoy desmintiendo, si ellas lo cuentan debe ser cierto”, agregó.
Barbieri reconoció que el relato de Barbarossa la sorprendió y la hizo reflexionar sobre su propia relación con el humorista: “Viví con un monstruo y no lo sabía”. A la vez, destacó que Porcel era un hombre culto y apasionado por el arte, lo que podía explicar parte de su atractivo personal.
El contraste entre ambas voces refleja cómo la serie abrió un espacio de revisionismo sobre la farándula de los años 80, donde conviven recuerdos de éxito artístico con denuncias de comportamientos condenables hacia las mujeres.







