Los resultados de las pruebas PISA 2025 dejaron a Argentina frente a un diagnóstico crítico: los estudiantes retrocedieron en Matemática, Lectura y Ciencias respecto de 2022, alcanzando los puntajes más bajos desde 2006.
En Matemática, apenas el 24% de los alumnos logró superar el nivel mínimo de desempeño, mientras que en Lectura y Ciencias la proporción fue cercana al 40%. El país obtuvo 367 puntos en Matemática, 389 en Lectura y 393 en Ciencias, quedando en el puesto 71 entre 91 sistemas educativos.
Los especialistas coinciden en que el deterioro responde a problemas estructurales acumulados: pobreza, desigualdad, fragmentación del sistema educativo y falta de políticas sostenidas. Además, advierten sobre el impacto de las pantallas y el uso de inteligencia artificial en la atención y la lectura, fenómeno que la OCDE denominó “lectores apresurados”.
Según Gustavo Zorzoli, exrector del Colegio Nacional de Buenos Aires, “la matemática ha sido desde el primer momento el área con mayores dificultades” y el retroceso actual es consecuencia de años sin cambios de fondo. Sandra Ziegler, investigadora de FLACSO, agregó que la escuela argentina “no compensa las diferencias de origen, sino que muchas veces termina reproduciéndolas”.
El informe también reveló que incluso los estudiantes de sectores más favorecidos mostraron una caída significativa, lo que sugiere un cambio más amplio en los modos de leer y procesar información.







