La sustracción deliberada de 600 metros de tendido eléctrico en la Sub-Estación BV-395 detuvo la operación de tres pozos de extracción, generando pérdidas de 15 m³/día de crudo e importantes perjuicios económicos para la industria.
Durante la madrugada se registraron dos hechos delictivos en el yacimiento. En Campamento Central derribaron 5 postes y cortaron 4 vanos de cableado de cobre. En la escena se halló la funda del serrucho empleado por los delincuentes.
A pesar de las medidas preventivas implementadas por la seguridad privada, la reiteración de estos ataques evidencia el accionar impune de bandas dedicadas al tráfico de cobre en la región.







