La Unión Tranviarios Automotor (UTA) continúa en estado de asamblea permanente en medio del conflicto por la transición del servicio de transporte público en Comodoro Rivadavia. El secretario general del gremio, Juan Carlos Cossio, aseguró que el Municipio es el principal responsable de la situación y reclamó garantías para los trabajadores que quedarían fuera de la primera etapa de incorporación a la nueva empresa prestataria.
Tras una reunión en la Secretaría de Trabajo, Cossio indicó que el Ejecutivo municipal no participó del encuentro.
“Estuvimos en la Secretaría de Trabajo y la Municipalidad no se hizo presente porque dice que no tiene nada que ver más en el tema. Nosotros les explicamos que son los responsables de esta situación”, afirmó.
El dirigente cuestionó el esquema previsto en la licitación, que contempla el inicio del servicio con 95 unidades y la incorporación del resto de la flota en una segunda etapa.
“Se hizo una licitación con 95 coches primero y 26 después, con un plazo de 90 días. Nosotros creemos que esos 90 días pueden transformarse en 180, por eso queremos que se garantice la estabilidad laboral y el salario de los trabajadores que queden esperando la llegada de las nuevas unidades”, sostuvo.
Según Cossio, el reclamo central del sindicato no apunta contra las empresas involucradas, sino a preservar la continuidad laboral de todos los choferes.
“Nuestra única preocupación es la continuidad laboral de todos los compañeros. Los demás temas entre la Municipalidad y las empresas son problemas de ellos, nosotros no participamos de esa discusión”, expresó.
El secretario general consideró que el conflicto podría resolverse si el Municipio brinda garantías para los trabajadores que no sean incorporados de manera inmediata.
“El intendente tiene que garantizar que esos trabajadores mantengan su salario, su obra social, su ART y su estabilidad laboral hasta que se complete la incorporación de las unidades. Esa solución depende del Municipio”, manifestó.
Respecto de la interrupción del servicio, Cossio aclaró que el gremio no declaró un paro, sino que realiza una asamblea permanente mientras espera respuestas.
“No estamos en una medida de fuerza. Estamos en una asamblea permanente esperando que aparezca una solución”, explicó.
Finalmente, señaló que serán los propios trabajadores quienes definirán en asamblea los pasos a seguir y advirtió que las consecuencias del conflicto afectan tanto a los choferes como a los usuarios del transporte público.







