La vida de Nahitan, un niño de un año y cinco meses oriundo de Esquel, es testimonio del valor de la atención médica temprana y del trabajo articulado de los profesionales del sistema público de salud.
Horas después de nacer, el bebé fue trasladado al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, donde un equipo de cirujanos, pediatras y gastroenterólogos lo operó de urgencia por una malformación congénita y una infección bacteriana. “Lo operaron urgente porque tenía la pancita muy inflamada y no tenía el ano como tenía que tenerlo”, recordó su mamá, Alicia, al relatar los difíciles momentos del nacimiento al cronista CR.
La cirugía se realizó el mismo día y dio inicio a un proceso de recuperación que demandó entre nueve y doce días de internación. Durante ese tiempo, los profesionales siguieron de cerca su evolución y aplicaron medicación adicional para eliminar la bacteria.
Hoy, Nahitan lleva una vida normal, aunque continúa con controles médicos periódicos y una alimentación específica recomendada por los especialistas. La familia viaja cada seis u ocho meses desde Esquel hacia Comodoro Rivadavia para cumplir con las revisaciones.
“Estamos muy agradecidos con todo el equipo de salud y con todo el hospital por la atención y por estar siempre pendientes de él”, destacó Alicia.







