El presidente Javier Mile, admitió que el salto de precios mensual en marzo, que fue de 3,4 por ciento según cifras oficiales, fue un registro negativo.
«El dato es malo», admitió este martes el mandatario en las redes sociales.
El jefe de Estado, que hizo de la lucha contra la inflación su principal lema de campaña, lamentó el indicador ofrecido este martes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que constata una aceleración del índice de precios al consumidor (IPC) durante diez meses consecutivos y que sitúa el alza de los precios minoristas por encima del 3 por ciento por primera vez en un año.
«El dato no nos gusta ya que la inflación nos repugna», reconoció.
El líder de La Libertad Avanza (ultraderecha) advirtió que «sin embargo, hay elementos duros que nos permiten explicar lo que ha pasado y especialmente esperar que a futuro la inflación retorne a su sendero decreciente».
Milei adelantó que dará estas explicaciones durante su disertación en unas horas ante la Cámara de Comercio de EEUU en Argentina.
EXPLICACIONES DESDE ECONOMÍA
El ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó el aceleramiento del IPC, que registró su mayor alza desde marzo de 2025, al alza del petróleo por la guerra de EEUU e Israel contra Irán.
«En el mes se registró un impacto significativo de la guerra en Medio Oriente, en línea con los efectos registrados en otros países», comentó.
El mayor impacto se observó en combustibles, con un alza de 9 por ciento; pasajes de avión nacionales, que subió 24 por ciento; y transporte, que aumentó 22 por ciento.
En cuanto a las razones internas, la economía del país sudamericano atraviesa todavía «un proceso de corrección de precios relativos», observó Caputo al mencionar el incremento de precios en servicios regulados y en carnes y derivados.
Justo cuando empezó el ciclo lectivo, el rubro que más aumentó en marzo fue educación, con una subida de 12,1 por ciento, pero el ministro destacó que fue «la más baja de los últimos ocho años» para ese mes.
Con una inflación núcleo que salvo carnes se mantuvo en 2,5 por ciento, el mismo porcentaje que febrero, «esto indica que, más allá de shocks puntuales, el componente subyacente de la inflación se mantuvo estable», asumió el ministro.
«La inflación es un fenómeno monetario, y puede acelerarse por un aumento en la oferta monetaria, una caída en la demanda o una combinación de ambas», insistió al reafirmar la teoría del presidente.
Según la actual gestión, «a medida que el impacto rezagado del desplome pre electoral en la demanda de dinero el año pasado vaya perdiendo fuerza, el orden fiscal y monetario permitirán que la inflación continúe su convergencia hacia niveles internacionales».
La inflación acumulada en los tres primeros meses de Argentina se aceleró al 9,4 por ciento, cuando el Presupuesto 2026 del Gobierno sancionado en el Congreso preveía un aumento de precios para todo el año de 10,1 por ciento.
El aumento de precios acumulado en los últimos doce meses, por el contrario, disminuyó por primera vez en cinco meses y aminoró al 32,6 por ciento.
El dato de marzo se obtuvo en base a una vieja medición que data de 2004 y que el Indec iba a cambiar a partir de enero por una nueva fórmula.
Esta fórmula prometía una mayor incidencia de los servicios públicos y privados frente a una menor preponderancia de alimentos y vestimenta, pero el Gobierno desistió a último momento de modificar la metodología, lo que llevó a que el 2 de febrero dimitiera el director del organismo, Marco Lavagna. (Sputnik)







