La ex presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, sufrió el último sábado un cuadro de apendicitis aguda que obligó a los médicos a una rápida intervención quirúrgica. A la par, la gente se acercó hasta el Sanatorio Otamendi para pasar la noche en vigilia y pedir por la mejora del estado de salud de la ex mandataria.
Un puñado de simpatizantes de la ex Jefa de Estado -con dos mandatos presidenciales completos- se dirigieron hacia las adyacencias del reconocido sanatorio para acompañarla en su internación.

«Nunca caminarás sola», decía una de las banderas desplegadas por los simpatizantes como muestra de cariño y afecto hacia la ex vicepresidenta.

«Fuerza Cristina», «Cristina te amamos», «No aflojes», “Cristina inocente” se lee entre los carteles que mostraron la militancia y partidarios de la líder del Partido Justicialista (PJ).

Cristina había presentado fuertes dolores abdominales mientras cumplía prisión domiciliaria en su departamento ubicado en el barrio porteño de Constitución.

Ante la magnitud de la situación relacionada a su salud, se decidió su traslado -con autorización judicial- al Sanatorio Otamendi, donde se confirmó el diagnóstico mediante estudios para llevar adelante una cirugía laparoscópica.

Qué dice el parte médico de Cristina Kirchner
Médicos que atendieron a Cristina Kirchner emitieron un comunicado detallando que la ex mandataria “ingresó a nuestra institución el día de hoy presentando dolores abdominales compatibles con síndrome apendicular agudo», y que «el diagnóstico fue confirmado por los medios correspondientes”.







