Un jurado en Argentina inhabilitó a la jueza Julieta Makintach a continuar en su cargo por haber autorizado y participado en la filmación del proceso penal que investigaba las circunstancias de la muerte del futbolista Diego Armando Maradona (1960-2020).
«Este jurado de enjuciamiento, de magistrados y funcionarios de la provincia de Buenos Aires (este), resuelve por unanimidad destituir por las causales previstas (…) a la doctora Julieta Makintach», anunció este martes durante una audiencia pública el secretario de enjuiciamiento, Ulises Giménez.
Por unanimidad, la Comisión del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios de la provincia de Buenos Aires (este) decretó la inhabilitación de la magistrada, de 48 años, para ocupar cualquier otro cargo judicial.
El caso de la muerte de Maradona, que Makintach tenía a su cargo, fue anulado en mayo después de que la jueza participara en el documental «Justicia Divina», que estaba siendo filmado en simultáneo al proceso.
En su defensa, la hasta ahora magistrada sostuvo que no intervino en ningún documental, sino que brindó una entrevista antes del juicio, en un día no laborable.
La jueza también fue cuestionada por autorizar el ingreso a la sala de audiencias de dos personas ajenas al proceso para que filmaran el contenido de las audiencias, lo que está prohibido por el Código Procesal Penal argentino.
Según Makintach, la grabación del documental «no fue prohibida» y aseguró que los otros dos jueces que integraban el Tribunal Oral en lo Criminal n°3 de San Isidro estaban al tanto de todo.
Tras ser removida del debate oral sobre la muerte de Maradona, los jueces a cargo del proceso lo declararon nulo y designaron a través de un sorteo al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) nº 7 de San Isidro para realizar un nuevo juicio.
Ese nuevo proceso comenzará el 17 de marzo de 2026, tras una audiencia de control de prueba que se celebrará el 12 de noviembre.
LA CAUSA
El primer juicio, que había comenzado el 11 de marzo, tuvo 19 audiencias por las que pasaron 44 testigos.
Los siete acusados, todos profesionales de la salud que atendieron a Maradona en sus últimos momentos, enfrentan cargos por homicidio simple con dolo eventual, que en Argentina conlleva una pena de entre ocho y 25 años de prisión.
Maradona falleció el 25 noviembre de 2020 como consecuencia de un edema agudo pulmonar, «secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada», según la autopsia.
Diecisiete de los 22 peritos que participaron de una junta médica que analizó las circunstancias de la muerte concluyeron que el futbolista tenía múltiples patologías y que agonizó 12 horas antes de morir. (Sputnik)






