La comunidad de Puerto San Julián, el boxeo santacruceño y la región patagónica están conmocionados por la muerte de Alan “Pili” Velázquez, joven boxeador de 29 años que falleció el viernes 11 de julio en un siniestro vial sobre la Ruta Nacional N°3, a unos 10 kilómetros al norte de la localidad.
El deportista viajaba solo rumbo a Buenos Aires con el objetivo de comprar artículos para su negocio, cuando el Volkswagen Gol Trend en el que se trasladaba habría sufrido un desperfecto mecánico, ocasionando un vuelco fatal. Las autoridades confirmaron que Velázquez murió en el acto, y su cuerpo fue trasladado a Río Gallegos para realizarle la autopsia.
Tenía un hijo de apenas dos meses de vida.
Una vida de lucha dentro y fuera del ring
Alan Velázquez nació en Coronel Pringles, Buenos Aires, el 8 de agosto de 1995, pero desde muy joven vivió en Puerto San Julián, donde creció junto a su familia. Su madre, Sandra Velázquez, es muy querida en la localidad, y su padre adoptivo, Oscar “Popeye” Gómez, fue campeón sudamericano de boxeo, lo que inspiró sus primeros pasos.
A los 17 años, su padrino Candy Uribe lo llevó a Junín, donde comenzó a entrenar con el reconocido promotor Mario Arano. Luego, bajo la tutela de Wilfredo Vilchez, debutó como profesional en Santa Rosa, La Pampa.
Un guerrero sin límites
Aunque su récord profesional fue de 4 victorias, 21 derrotas y 1 empate, Alan peleó en escenarios internacionales con rivales de gran nivel, muchas veces como visitante y sin respaldo. Su carrera lo llevó por Suiza, Francia, España, Ucrania y Gran Bretaña, donde enfrentó a boxeadores de jerarquía, como en su última pelea en Liverpool, el 6 de diciembre de 2024, frente a James Metcalfe.
En Comodoro Rivadavia, dejó un recuerdo imborrable tras una pelea vibrante ante el local José Vargas. Su humildad y amor por el boxeo lo convirtieron en un referente silencioso de la cultura del esfuerzo.
Velázquez también trabajaba en la minería, y pese a sus duras jornadas laborales, jamás dejó de entrenar. Su historia, marcada por el sacrificio, representa a muchos jóvenes deportistas del sur argentino que luchan día a día por alcanzar sus sueños.








