Desde el 10 de mayo, un equipo de investigadores lleva adelante un seguimiento satelital inédito de ballenas sei en las costas de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly. Se colocaron seis transmisores a través de métodos no invasivos, utilizando una ballesta o rifles de aire comprimido que insertan el dispositivo en la capa de grasa del animal. Este tipo de rastreadores puede funcionar durante semanas o incluso meses, dependiendo del modelo y la respuesta de cada ejemplar.
Tres de las ballenas monitoreadas dejaron de emitir señal, pero las otras tres ya abandonaron el Golfo Nuevo y se dirigen hacia el norte, iniciando su migración. “Estamos bastante contentos, porque pudimos seguir a los animales durante más de 30 días. Esto nos permite estimar que, como pensábamos, a partir de junio comienzan a moverse rumbo a sus áreas de reproducción”, explicó uno de los investigadores.
Aunque se presume que las zonas reproductivas estarían en aguas de Brasil, aún no hay certeza sobre su localización exacta. Este seguimiento satelital forma parte de un estudio más amplio que se viene realizando desde 2019 y busca conocer más sobre el comportamiento de la especie en la zona, con vistas a implementar avistajes turísticos responsables en el futuro.
Ballenas sei vs. ballenas francas
Durante esta época, también empiezan a observarse ballenas francas australes, una especie más visible desde la costa por su comportamiento. A diferencia de las sei, las francas son más robustas, carecen de aleta dorsal y poseen callosidades en la cabeza, mientras que las sei son estilizadas, con aleta dorsal y garganta con pliegues. Además, se alimentan de forma diferente.
Mientras las francas están de paso hacia Península Valdés, las ballenas sei permanecen en la zona entre Punta Marqués y el sur de Caleta Olivia, desde el verano hasta fines del otoño, alimentándose principalmente de langostilla, un pequeño crustáceo rojizo.
Nombres con identidad local
Cada ballena monitoreada recibió un nombre, muchos inspirados en elementos geográficos o afectivos del entorno: “Chenque”, “Rada”, “cocoy” y hasta una llamada “Racing”, bautizada así por un grupo de investigadores fanáticos del club que celebraban una victoria ese día.
Según adelantaron desde el equipo, los estudios de comportamiento, las maniobras de aproximación y los consensos con prestadores turísticos e instituciones permitirán avanzar hacia los primeros avistajes turísticos de ballena sei en la región para el próximo año.







