Yésica Nieva, la hija del fallecido veterano de guerra Segundo “Tito” Nieva, llegó ayer de sorpresa a Comodoro para participar de la Guardia de las Estrellas, esa que durante toda su vida compartió con su padre, madre y hermana menor.
Por cuestiones de trabajo, de u. Tie.po a esta parte Yésica vive en Neuquén. No pudo llegar a su ciudad para estar en la inauguración del espacio verde de su barrio con el nombre de su padre, pero no podía perderse la vigilia.
“Estuve viendo la transmisión por videollamada de la inauguración del espacio verde y estoy muy agradecida con las personas que lo homenajearon a mi padre en todas sus etapas de la vida. No esperábamos esto cuando se nos fue tan de golpe y no teníamos la cabeza para estar pensando en algo así, pero salió de los vecinos y nos llegó al corazón”.
La hija de “Tito” indicó que “Ese espacio verde para nosotros tiene mucho significado familiar porque hemos compartido muchos momentos. Ahí no había nada (atrás de la estación de servicio en Kilómetro 5), era un descampado, pero mis viejos con los vecinos lo fueron construyendo y no se va a perder nunca, eso es muy emocionante. Lo mismo que izar la bandera que se sigue haciendo como desde el día que estamos en esa casa”, recordó.
“Malvinas es un sentimiento, siempre lo hablaba con él. Desde que tengo memoria Malvinas es parte de mi vida y lo veía a mi viejo ir a dar charlas sobre el tema en los colegios porque era partidario de malvinizar. Siempre trató de sembrar la semilla y lo logró”, agregó.
Yésica expresó que “ser hijos de veteranos es un orgullo y lo llevamos en el corazón. Para nosotros es recordar que personas tan chicas y sin experiencia hayan estado ahí y pudieron sobrevivir. Cada vez que veo un veterano me emociono mucho porque son héroes”, afirmó.
“No me da vergüenza hablar de Malvinas y decir que mi viejo es veterano de guerra, toda mi vida voy a transmitir lo que él me transmitió. Es como la frase que habrán visto y que dice que esta prohibido olvidar, a mi papá y a todos los veteranos de Malvinas”, concluyó.







