La compra de los F-16, celebrada como la más significativa desde la vuelta a la democracia, ha generado polémica por la falta de transparencia respecto a la condición de las aeronaves, que tienen aproximadamente 30 años de antigüedad.
Las sutoridades del Ministerio de Defensa arguyeron que los detalles sobre los aviones y su operación están clasificados bajo el Decreto 370/2024, destinado a proteger intereses de defensa nacional.