La expresidenta Cristina Fernández de Kichner (2007-2015) aseguró este domingo que el objetivo del ataque de EEUU a Venezuela y la captura de su presidente, Nicolás Maduro, es «apoderarse de la mayor reserva a nivel global de petróleo convencional».
«El objetivo perseguido y declarado públicamente por el gobierno de Donald Trump, al llevar adelante lo que denominó pomposamente como «Operación Resolución Absoluta», no es «restablecer un gobierno democrático en la República de Venezuela», ni «la lucha contra el narcotráfico», sino apoderarse de la mayor reserva a nivel global de petróleo convencional… A cara descubierta», subrayó este domingo la exmandataria en las redes sociales.
La dos veces presidenta, de 72 años, recordó que Trump afirmó el sábado que las compañías petroleras estadounidenses van a entrar a Venezuela a «gastar miles de millones de dólares», arreglar la «maltrecha» infraestructura y «empezar a ganar dinero para el país».
La dirigente peronista observó que «se puede estar a favor, en contra o no importarte el Gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, pero nadie puede negar que el pasado sábado por la madrugada la administración Trump en EEUU volvió a cruzar un límite que muchos pensábamos que no volvería a ocurrir».
Según Fernández de Kirchner, la región empezó a tener un «sentimiento adverso» hacia EEUU a partir de «la aplicación de la política del Gran Garrote (Big Stick) del corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe, especialmente en América Latina, justificando intervenciones militares directas o apoyos desembozados, a través de sus agencias de seguridad, a golpes de Estado y la consecuente instalación de dictaduras militares sangrientas».
«No solo eso, sino que en muchos casos generó atraso económico y social en los países afectados», aseguró Fernández.
La también ex vicepresidenta (2019-2023) agregó que la incursión militar y el secuestro «ilegal e ilegítimo» del presidente venezolano y de su esposa, Cilia Flores, supuso la violación de la Carta de la Organización de Naciones Unidas (ONU), del derecho internacional «y del más elemental sentido común (…) en un operativo que además produjo la muerte de numerosas personas».
Para la exmandataria, estos acontecimientos generan «un escenario de alta inestabilidad en el país agredido y peligroso antecedente en materia geopolítica, que habilitaría cualquier acto de violación de soberanía política, apropiación territorial o de recursos por parte de cualquier potencia con poderío económico y militar sobre países más débiles».
Trump señaló el sábado, tras los bombardeos sobre Venezuela y la captura de Maduro, que Washington administrará el país hasta que se pueda llevar a cabo una «transición segura y sensata», y además mencionó la posibilidad de «desplegar tropas» sobre el territorio si lo considera necesario.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, con unos 303.000 millones de barriles, lo que representa cerca del 17 por ciento del total global, según la Administración de Información Energética de EEUU. (Sputnik)







