Anastasia Kravchenko, la mamá de Ekatherina difundió un mensaje para aclarar la difícil decisión médica de interrumpir la espera de un trasplante cardíaco para su hija, luego de más de un año y medio en lista.
Explicó que el largo tiempo de espera deterioró gravemente su salud: “Eka acumuló muchas complicaciones debido a la insuficiencia cardíaca, a los shocks sépticos y a tantas internaciones. Ya no solo su corazón estaba afectado, sino también otros órganos, e incluso su piel. A eso se sumó un ACV múltiple que comprometió su estado neurológico”.
Ante ese cuadro, los médicos concluyeron que, incluso si llegara un órgano compatible, las posibilidades de que sobreviva la cirugía y tenga calidad de vida eran mínimas. “Ninguno de nosotros, ni los papás ni los médicos, queremos comprometer su felicidad solo para que esté. Ella merece calidad de vida, no solo sobrevivir”, expresó con profundo dolor.
La madre remarcó la importancia de visibilizar la falta de donaciones pediátricas en Argentina:
“Eka fue la niña que esperó demasiado. Esa espera hizo que la mochila de complicaciones cada vez se hiciera más grande. No tiene que volver a pasar con ningún niño”.
Finalmente, pidió que el legado de su hija sea un llamado a la conciencia social: “Que todos se acuerden de ella como la nena que luchó, que nunca se rindió, y que inspiró a muchos a cambiar la forma de pensar sobre la donación de órganos”.






