Cada 4 de septiembre, Argentina celebra el Día de la Secretaria, una jornada que rinde homenaje a la tarea fundamental de quienes gestionan agendas, documentos y procesos administrativos en empresas, instituciones y organizaciones. En 2025, la efeméride invita a reflexionar sobre la evolución histórica del secretariado, un rol que dejó de estar asociado exclusivamente a las mujeres para transformarse en un reconocimiento inclusivo que valora las competencias y habilidades más allá del género.
La conmemoración, que se estableció en 1970, busca poner en valor la discreción, la eficiencia y la capacidad de organización que caracterizan a esta profesión, históricamente vital para el desarrollo económico. Su origen se vincula a dos hechos significativos: por un lado, la creación de la máquina de escribir por Christopher Sholes en el siglo XIX, cuya hija Lillian se convirtió en la primera dactilógrafa reconocida; y por otro, la figura de María Barret, una secretaria estadounidense que impulsó la defensa de los derechos laborales y promovió la creación de la Asociación Nacional de Secretarias, modelo replicado en varios países, entre ellos Argentina.
El secretariado fue cambiando con el tiempo. En sus comienzos estuvo ligado a la mecanografía y a tareas básicas de oficina, pero hoy el rol se amplió hacia un perfil mucho más técnico, profesional y estratégico. La gestión de agendas, la comunicación institucional, el manejo de información sensible y la incorporación de herramientas digitales lo convirtieron en un pilar indispensable dentro de las organizaciones. En la actualidad, los secretarios y secretarias no solo administran rutinas, sino que también acompañan procesos de toma de decisiones, organizan eventos, manejan software de gestión y articulan equipos.
El término “secretario” proviene del latín secretarius, que hacía referencia a quien guardaba secretos y manejaba asuntos confidenciales de figuras de poder. Ese legado sigue vigente, ya que la esencia de la profesión continúa siendo la confianza, la reserva y la garantía de que todo funcione de manera ordenada. Además, la incorporación de hombres en este ámbito permitió derribar estereotipos y consolidar una carrera profesional que no distingue género, sino capacidades.
En muchas empresas argentinas, el Día de la Secretaria se celebra con gestos de reconocimiento que van desde almuerzos y obsequios hasta palabras de agradecimiento y homenajes especiales. Es una manera de destacar la importancia de quienes, con compromiso y organización, sostienen a diario el funcionamiento de instituciones y empresas.






