Según datos recientes del Banco Central de la República Argentina (BCRA), las familias argentinas atraviesan el mayor nivel de endeudamiento de las últimas dos décadas. Actualmente, casi dos de cada diez pesos del presupuesto mensual se destinan al pago de cuotas de créditos, una cifra que marca un récord desde 2005.
Este nivel de endeudamiento solo había sido superado brevemente durante 2017, bajo la administración de Mauricio Macri. El fenómeno se da en un contexto económico caracterizado por una desinflación moderada y tipo de cambio estable, pero con ingresos familiares en caída en términos reales.
El fuerte crecimiento del endeudamiento no fue acompañado por una mejora en los ingresos. Por el contrario, muchas familias recurrieron a créditos para mantener o recuperar niveles de consumo, tras años de inflación descontrolada y pérdida de poder adquisitivo.
De acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Trabajo, los salarios del sector privado formal se encuentran aún 1,2% por debajo del nivel de noviembre de 2023, pese a la desaceleración inflacionaria registrada en los últimos meses.
La combinación entre mayores deudas y menores ingresos reales genera un escenario de alta fragilidad financiera para los hogares, que enfrentan cada vez más dificultades para cumplir con el pago de sus compromisos crediticios.







