La deuda externa de Argentina aumentó a 327.855 millones de dólares al concluir el segundo trimestre, con lo que alcanzó un récord nominal sin precedentes desde hace al menos 23 años, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) difundidos este martes.
«El stock de deuda externa bruta a valor nominal: 327.855 millones de dólares, 4.724 millones superior al primer trimestre de 2026», consignó el organismo en un informe.
El pasivo externo de esta nación sudamericana, que constató una subida del 1,5 por ciento, representa el 44,9 por ciento del producto interior bruto (PIB), que el propio Indec estimó en 1.127 billones de pesos al término del segundo trimestre (729.669 millones de dólares).
La deuda externa de Argentina, medida a valor de mercado, también superó cualquiera de los valores anteriores desde el comienzo de la serie estadística, hace 23 años.
La deuda con organismos internacionales asciende en total a 97.572 millones de dólares en el segundo trimestre, frente a los 96.831 millones de los primeros tres meses de este año.
El principal acreedor de Argentina es el Fondo Monetario Internacional, al que el país adeudaba en el segundo trimestre 57.705 millones de dólares, frente a los 56.678 millones que debía en el primer trimestre.
Le sigue en estos términos el Banco Interamericano de Desarrollo, con un pasivo de 18.806 millones de dólares.
El incremento del pasivo externo se debe a una subida en el endeudamiento del Gobierno nacional, por 6.534 millones de dólares, y el de las sociedades captadoras de depósitos, excepto el Banco Central, por 85 millones de dólares adicionales.
En contraposición, la deuda del Banco Central disminuyó 1.527 millones de dólares, y el de las sociedades no financieras, hogares e instituciones sin fines de lucro, se redujo 321 millones de dólares, mientras que las de las sociedades financieras se contrajo 48 millones de dólares.
La cuenta corriente, que abarca el flujo de todos los bienes, servicios y transferencias que tiene un país con el resto del mundo, tuvo un superávit de 2.214 millones de dólares, cuando en el mismo trimestre de 2025 registró un saldo negativo de 2.452 millones de dólares.
El superávit registrado en el segundo trimestre se explicó por los resultados positivos registrados en el balance de bienes, por 9.293 millones de dólares, y en el ingreso secundario, como se conoce al giro de remesas de argentinos desde el exterior, que aportó otros 1.055 millones de dólares.
Así compensó tanto el resultado negativo por 6.032 millones de dólares en el ingreso primario, que abarca el giro de utilidades de empresas a sus casas matrices y el pago de intereses de la deuda externa, y también en la balanza de servicios, que tuvo un saldo en rojo de 2.102 millones de dólares.
La cuenta financiera, que incluye los préstamos, inversiones o depósitos que recibe un país, reflejó una salida de capitales de 2.542 millones de dólares, por un aumento en los activos financieros externos por valor de 7.640 millones de dólares, y un alza también en la emisión neta de pasivos, calculada en 5.098 millones de dólares.
«Esto representó una diferencia positiva de 5.890 millones frente al saldo de la cuenta financiera registrado en el mismo trimestre del año anterior», puntualizó el Indec.
La inversión directa, en tanto, anotó un egreso neto de capitales de 2.484 millones de dólares. (Sputnik)







