La organización cuestiona la decisión judicial y reafirma su compromiso con la protesta no violenta y la protección del ambiente periglacial.
La organización ambiental Greenpeace rechazó el procesamiento de 12 activistas por la protesta pacífica realizada el 26 de febrero en las escalinatas del Congreso de la Nación, mientras se debatía en el Senado la modificación de la Ley de Glaciares.
La defensa apeló la medida y solicitó a la Cámara que revoque los procesamientos y dicte el sobreseimiento. La acción, según la propia resolución judicial, no implicó violencia, daños materiales ni afectación al tránsito o al funcionamiento del Congreso.
Los activistas fueron acusados de violación de domicilio y desobediencia a un funcionario público. Desde Greenpeace remarcaron que “defender el ambiente no es un crimen, es un derecho”, y señalaron que mientras la justicia avanza rápidamente contra la protesta, casi 900.000 personas esperan respuesta a la demanda colectiva que exige declarar la inconstitucionalidad de la reforma de la Ley de Glaciares.
La protesta formó parte de una movilización más amplia, que incluyó la inscripción de más de 102.000 personas en la audiencia pública de Diputados y el acompañamiento de cientos de miles en el reclamo judicial posterior.
Greenpeace reafirmó su compromiso con la protesta pacífica y anunció que continuará impulsando acciones legales para recuperar la plena protección de los glaciares y el ambiente periglacial.







