España atraviesa una jornada de conmoción luego de que dos trenes de alta velocidad colisionaran este miércoles cerca de la estación de Urda, en la provincia de Toledo. El saldo provisorio es de al menos 64 personas fallecidas y más de 80 heridas, aunque las autoridades no descartan que la cifra de víctimas aumente con el avance de las tareas de rescate.
El accidente se registró alrededor de las 8:54 sobre la línea ferroviaria que conecta Madrid con Sevilla. Según la información difundida, una formación AVE de Renfe impactó contra un tren de la compañía Iryo que se encontraba detenido sobre las vías.
Tras el choque, varios vagones descarrilaron y algunos cayeron por un terraplén, complicando las tareas de asistencia de los equipos de emergencia. En total, viajaban 544 pasajeros entre ambas formaciones: 397 en el tren AVE 2080 y 147 en el Iryo 6076.
Los testimonios de los sobrevivientes reflejan la magnitud de la tragedia. Algunos pasajeros describieron escenas de caos, humo y vagones completamente destruidos tras el impacto. Varios ocupantes lograron escapar rompiendo ventanas para auxiliar a otros viajeros atrapados.
De acuerdo con datos oficiales, 40 de las víctimas fatales viajaban en el tren Iryo y las restantes 24 en la formación de Renfe. Mientras tanto, continúan los trabajos de identificación y asistencia a familiares.
Las autoridades españolas iniciaron una investigación para determinar las causas del siniestro. Entre las principales hipótesis se analiza un posible error humano, una falla en el sistema de señalización o inconvenientes en los mecanismos automáticos de frenado utilizados en la línea.






