La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó este miércoles una resolución que pide poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por EEUU a Cuba hace más de seis décadas, con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones.
Este año se registraron 10 votos en contra y 13 abstenciones más que en 2025, tras lo que Cuba describió como «un despliegue inusitado» de EEUU para restarle apoyos al proyecto de resolución que pide el fin de las sanciones económicas de Washington contra la isla.
En contra votaron EEUU, Israel, Hungría, Eslovenia, Lituania, Ucrania, Bosnia y Herzegovina, República Checa, Macedonia del Norte, Marruecos, Emiratos Árabes Unidos, Argentina, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Paraguay, y Trinidad y Tobago.
Otra serie de países no se presentó a votar, algunos de ellos por estar en mora en el pago de sus cuotas con el organismo.
Según denunció el canciller cubano, Bruno Rodríguez, el Gobierno de Washington ejerció fuertes presiones sobre numerosos países para «restar apoyos» a la resolución, que desde 1992 cuenta con el apoyo mayoritario de países miembros de la ONU.
En las sesiones del martes y este miércoles en la Asamblea General, diplomáticos de varios países, a nombre de organizaciones globales y regionales o en su capacidad nacional, abogaron por el cese del bloqueo de EEUU y criticaron su impacto en el desarrollo de la nación caribeña y en sectores vitales como la salud, el transporte y la producción de alimentos.
Desde 1992, la Asamblea General de la ONU ha aprobado por amplia mayoría el proyecto de resolución que pide el fin del bloqueo contra Cuba.
Según las autoridades cubanas, desde que Donald Trump asumió la presidencia de EEUU en enero de 2025, las sanciones contra la isla se endurecieron y aumentó la persecución financiera.
A inicios de este año, las tensiones entre Washington y La Habana escalaron, tras la acción militar de EEUU en Venezuela.
El 29 de enero, Trump firmó un decreto que autoriza aranceles a las importaciones de los países que suministran petróleo a Cuba, lo que ha generado una grave escasez de combustible que, además de traducirse en prolongados apagones, impacta sectores vitales de la economía, el transporte, la producción de alimentos, la salud y la educación. (Sputnik)







