La donación de órganos vuelve a ocupar un lugar central este 14 de octubre, fecha en la que se conmemora el Día Mundial de la Donación de Órganos, Tejidos y Trasplantes. En Argentina, la práctica está regulada por la Ley 27.447, conocida como Ley Justina, que establece que todas las personas mayores de 18 años son consideradas donantes al momento de fallecer, salvo que hayan expresado previamente su negativa.
La normativa, reglamentada en 2018, buscó agilizar los procesos de donación y ampliar las posibilidades de acceso a trasplantes para quienes permanecen en lista de espera. También promueve que la decisión personal sea comunicada a familiares y allegados o registrada formalmente a través del INCUCAI.
Más de 2.500 trasplantes realizados
De acuerdo con los últimos datos oficiales, hasta fines de agosto un total de 2.551 personas recibieron un trasplante de órganos o tejidos en el país.
Entre los procedimientos realizados se contabilizaron 1.096 trasplantes de córneas, 978 renales, 322 hepáticos y 85 cardíacos, entre otros. Asimismo, se informó que 176 de los pacientes trasplantados eran menores de 18 años.
Una oportunidad para salvar vidas
Especialistas y organismos sanitarios destacan que la donación constituye un acto solidario capaz de salvar y mejorar la calidad de vida de numerosas personas.
Cada donante puede beneficiar a varios pacientes que aguardan un órgano o tejido para continuar con tratamientos médicos que, en muchos casos, representan la única alternativa terapéutica disponible.
Cómo funciona la donación
La mayor parte de las donaciones proviene de personas fallecidas con diagnóstico de muerte cerebral, condición indispensable para avanzar con la ablación de órganos destinados a trasplante.
También existe la posibilidad de la donación en vida, aunque en menor proporción. En esos casos pueden donarse un riñón o una parte del hígado, bajo estrictos controles médicos y legales que regulan este tipo de procedimientos.
La jornada busca concientizar sobre la importancia de la donación y recordar que detrás de cada trasplante existe una decisión que puede cambiar la vida de quienes esperan una nueva oportunidad.







