La jueza de Familia de Rawson, Daniela Pino, dictó una sentencia que concedió la tutela de un adolescente a sus abuelos maternos, con quienes convive en Chubut. La decisión establece que los abuelos asuman la representación legal y la gestión de la vida diaria del joven, mientras la madre conserva plenamente la responsabilidad parental, pese a residir y trabajar en la Provincia de Buenos Aires.
El caso refleja una historia de cuidado compartido desde la infancia, donde la madre y los abuelos se alternaron en la crianza. Con el tiempo, la madre se radicó en Buenos Aires tras conseguir empleo y vivienda, mientras el adolescente consolidó su centro de vida en Chubut junto a sus abuelos, asistiendo a la escuela y manteniendo sus vínculos sociales.
Anteriormente, el Poder Judicial había homologado un acuerdo de delegación de cuidado por dos años. Al vencer ese plazo, los abuelos solicitaron la tutela formal para poder realizar trámites escolares, médicos y administrativos. Durante el proceso, el joven fue escuchado en el juzgado y expresó su deseo de seguir viviendo con sus abuelos. Los informes confirmaron que la madre mantiene contacto diario, ayuda en las tareas escolares a distancia y visita regularmente a su hijo, tomando decisiones importantes en conjunto con los abuelos.
El fallo destacó que las leyes actuales permiten adaptar las soluciones a la realidad de cada familia, sin aplicar fórmulas rígidas. La jueza subrayó que el afecto y la cooperación entre los adultos son la mejor herramienta para garantizar el bienestar integral y el interés superior del adolescente.
En consecuencia, el juzgado resolvió que los dos institutos convivan: los abuelos quedaron designados como tutores legales para representar al joven en sus asuntos diarios y patrimoniales, mientras la madre conserva la titularidad y ejercicio de la responsabilidad parental.







