Este sábado se llevó a cabo en Comodoro Rivadavia el taller “Guardianes de la Estepa”, una propuesta de divulgación científica que convocó a más de 15 niños y niñas en el marco del Mes de las Infancias.
La actividad fue organizada por el Herbario Regional Patagónico, dependiente de la Facultad de Ciencias Naturales y Ciencias de la Salud de la UNPSJB, en colaboración con el Museo Nacional del Petróleo, perteneciente a la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.
Durante la jornada, los chicos pudieron descubrir y aprender sobre la flora nativa de la estepa patagónica a través de distintas experiencias y actividades pensadas especialmente para ellos.

Uno de los momentos de la jornada fue la realización de improntas de fósiles con masa de sal. A través de la actividad, los niños trabajaron con fósiles de plantas y conocieron cómo se produce el proceso de fosilización.


También tuvieron la posibilidad de observar diferentes estructuras vegetales mediante microscopios y lupas, explorando espinas, flores y células.
La propuesta incluyó además juegos sensoriales con plantas nativas. Los chicos participaron de actividades de aromas y texturas, donde debían reconocer distintas especies a partir de sus características y luego adivinar de qué planta se trataba.


Otra de las experiencias fue un juego sobre polinizadores, que se realizó al aire libre. Con una cuchara y un pompón de algodón, los niños debían trasladar el “polen” de una planta a otra, aprendiendo de manera lúdica sobre la importancia de la polinización.


Para cerrar las actividades vinculadas a la flora, los participantes elaboraron una lámina botánica, replicando de manera adaptada para las infancias el trabajo que se realiza en el Herbario Regional Patagónico para la conservación de plantas destinadas a su posterior estudio.
La jornada concluyó con una visita guiada por el Museo Nacional del Petróleo, donde los chicos pudieron conocer parte de la historia de la actividad petrolera y disfrutar de las propuestas interactivas del lugar, entre ellas uno de los simuladores, que fue uno de los momentos que más entusiasmo generó.
Además, durante el encuentro compartieron una merienda, cerrando una tarde que combinó ciencia, juegos, naturaleza y aprendizaje.








