El guía Julián Pajarola denunció que un guardia de nacionalidad austríaca le prohibió el acceso al cerro Ezpeleta, en San Martín de los Andes, mientras encabezaba una salida de esquí de travesía junto a un grupo de alumnos.
Según relató, el encargado del predio que trabaja para una estancia de Gernot Langes-Swarovski, bisnieto del fundador de la firma de cristales le comunicó en español con acento extranjero que no podían pasar por las tierras privadas. El hecho ocurrió en una zona cercana a Lago Hermoso, sobre la Ruta 40, y generó indignación entre los guías y vecinos de la región.
Pajarola advirtió que este tipo de restricciones se repiten en otras áreas del departamento Lácar, donde el 54 % de las tierras rurales pertenece a propietarios extranjeros, superando ampliamente el límite fijado por la Ley de Tierras de 2011. También señaló que la falta de reglamentación de la Ley 27.665, que declara al montañismo actividad de interés deportivo y cultural, deja a los guías sin herramientas para garantizar el acceso a los senderos históricos.
El guía resumió su reclamo con una frase que se viralizó en redes: “La montaña no se vende. Se cuida, se comparte, se transmite”







