Un informe de ONUSIDA, presentado en la 26ª Conferencia Internacional sobre el Sida, advirtió que los recortes presupuestarios están poniendo en riesgo los progresos alcanzados en la lucha contra el VIH.
En Argentina, el Director Ejecutivo de Fundación Huésped, Leandro Cahn, señaló que la reducción de 63 mil millones de pesos en el presupuesto de salud afecta programas vitales de prevención. El área de VIH, tuberculosis y hepatitis sufrió un recorte de 800 millones de pesos, lo que compromete la continuidad de tratamientos esenciales.
A nivel global, las nuevas infecciones aumentaron en tres regiones y 21 países, mientras que 9 millones de personas no reciben atención adecuada. En el último año, 570 mil muertes se vincularon a enfermedades relacionadas con el sida.
El informe también destacó que algunos países lograron reducir las nuevas infecciones en casi un 80 % desde 2010, demostrando que el progreso es posible con inversión sostenida. Sin embargo, la asistencia internacional cayó un 23 % en 2025, el nivel más bajo en dos décadas, afectando especialmente a países africanos que dependen en más de un 90 % de la cooperación externa.
La falta de preservativos y recursos básicos, con recortes superiores al 90 % en algunas naciones, agrava la situación y golpea a los grupos más vulnerables. Los especialistas advierten que no faltan herramientas ni conocimiento, sino voluntad política y financiamiento para sostener la respuesta global.







