En Rawson comenzó el juicio oral y público contra Carlos Rivas, señalado como responsable de envenenar a tres perros en el barrio La Isla. El caso, ocurrido en marzo de 2025, generó gran conmoción por el uso de carbofurán, un químico prohibido en Argentina.
Durante la audiencia, Rivas rompió el silencio y negó haber arrojado chorizos contaminados en el predio de sus vecinos. “Nunca tiré veneno, Dios me pone a prueba sentándome en este lugar”, declaró ante la jueza Eve Ponce. El imputado aseguró que esa noche estaba alimentando a sus propios animales y que luego viajó a Chile por la muerte de un familiar.
Los dueños de los perros fallecidos, Alan Martini y Paula Fuseneco —propietarios de “Manija”— y Mauro Díaz —dueño de “Samy” y “Lupe”— ratificaron que el acusado aparece en las cámaras de seguridad arrojando objetos hacia sus terrenos. Los testimonios describieron el hallazgo de embutidos contaminados y el dolor por la pérdida de sus mascotas, consideradas parte de la familia.
La fiscal Florencia Gómez y el abogado querellante Romano Cominetti sostienen que Rivas incurrió en actos de crueldad animal y uso de sustancias peligrosas. La acusación prevé penas de hasta cinco años de prisión. El debate continuará en los próximos días con nuevas declaraciones.







