Las limitaciones en el suministro de gas comenzaron a golpear de lleno a la industria argentina, que ya atraviesa un escenario de caída en su nivel de producción. Aunque las temperaturas no fueron extremas, numerosas fábricas sufren una reducción del 50% en el abastecimiento, sin precisiones sobre cuándo se levantarán las restricciones.
Según estimaciones, los cortes podrían extenderse entre 20 y 30 días más. Solo las empresas con contrato firme recibirán mayor volumen a medida que aumente la temperatura, aunque los pronósticos oficiales no prevén mejoras inmediatas.
El costo del gas importado agrava la situación: distribuidoras ofrecen volúmenes adicionales a casi 27 dólares el millón de BTU, frente a los poco más de 3 dólares de los contratos vigentes. “Es imposible convalidar tarifas internacionales inviables para nuestra matriz de costos”, advirtieron empresarios.
La Unión Industrial Argentina (UIA) informó que más de 130 fábricas ya fueron alcanzadas por los cortes, en un contexto marcado por el incremento del consumo residencial.
En el NOA, Salta afrontará una reducción del 35% en la capacidad firme asignada, mientras que en Tucumán las industrias registran una restricción del 70% y pasarán a Rampa 0 en los próximos días. El ministro de Economía tucumano, Daniel Abad, cuestionó la medida ante la Secretaría de Energía, señalando que “no se han registrado temperaturas extremas que justifiquen una situación de emergencia”.
La preocupación también alcanza a sectores sensibles como el oxígeno medicinal, cuya producción podría verse comprometida, y al citrícola, que advirtió que un freno en la industria del limón paralizaría exportaciones y el ingreso de divisas en plena zafra estacional.







