El Gobierno argentino volvió a autorizar desde este lunes el ingreso de la prensa acreditada a la sede del Ejecutivo, la Casa Rosada, tras 11 días de restricción, aunque estableció nuevas limitaciones que impiden a los periodistas circular por espacios abiertos y determinados pasillos.
«Que hayamos hecho lo posible para reabrir la sala indica que queremos que estén acá compartiendo y preguntando, y volviendo a la normalidad, que nunca se debía haber perdido», informó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, durante una conferencia de prensa.
Los periodistas acreditados en la Casa Rosada constataron a su ingreso la nuevas restricciones de circulación que rigen por determinados pasillos, como el que lleva al despacho del asesor presidencial Santiago Caputo, y por el patio central de la sede de Gobierno, conocido como el Patio de las Palmeras.
Tras señalar que la administración de Javier Milei está «a favor de la libertad de prensa» y que es «el Gobierno que más la ha impulsado», Adorni informó que las nuevas restricciones de paso a los periodistas fueron establecidos por la Casa Militar, como organismo responsable de la seguridad del presidente, en conjunto con la Secretaría de Comunicación.
«Son nuevos protocolos que conviven y que se irán ajustando, en pos de la seguridad del presidente», manifestó Adorni.
El Gobierno mantuvo cerrada desde el jueves 23 de abril y hasta este lunes la Sala de Periodistas «Decano Roberto Di Sandro», tras retirar la huella digital que permitía el acceso a la Casa Rosada a los representantes de todos los medios periodísticos.
La administración justificó su decisión en las filmaciones de un canal local de los pasillos e interiores de la casa de Gobierno, lo que llevó a la Casa Militar, bajo la órbita de la Secretaría General de la Presidencia dependiente de la hermana del mandatario, Karina Milei, a presentar una denuncia contra el medio por presunto espionaje ilegal.
El informe, grabado con una cámara adosada a unos lentes, pretendía mostrar el trabajo cotidiano dentro de los pasillos de la Casa Rosada, y cómo las oficinas están distribuidas entre los dirigentes cercanos a Karina Milei y los aliados al asesor presidencial Santiago Caputo.
Según el Gobierno, se trató de un despliegue de actividades ilegales que vulneró la seguridad nacional.
El presidente aprovechó la situación para atacar a los periodistas.
«Me encantaría ver a esas basuras inmundas que portan credencial de periodistas (95 por ciento) que salgan a defender lo que hicieron estos dos delincuentes. Espero que esto llegue hasta los máximos responsables», refirió el mandatario en las redes sociales.
La prohibición de ingreso fue cuestionada por entidades periodísticas locales y representantes de la sociedad civil, además de por la iglesia católica.
Durante una visita al Congreso el miércoles en apoyo a su jefe de Gabinete, que comparecía para brindar el informe de gestión del Gobierno, el jefe de Estado también descalificó como «chorros» a los periodistas que le preguntaron a la salida por las respuestas que brindó Adorni al ser inquirido por los diputados sobre su incremento patrimonial. (Sputnik)







