A menos de 48 horas del regreso de la abogada e influencer Agostina Páez a la Argentina, tras permanecer casi tres meses retenida en Río de Janeiro por una causa de injuria racial, su padre, el empresario Mariano Páez, protagonizó un episodio que generó fuerte repudio en redes sociales y en la opinión pública.
Según registros audiovisuales difundidos en las últimas horas, el hombre fue filmado en el bar Oculto, ubicado sobre avenida Roca Norte en Santiago del Estero, realizando gestos racistas —imitando a un mono—, similares a los que llevaron a su hija a enfrentar una causa penal en Brasil.
En las imágenes, además, se lo escucha decir: “Le tengo asco al Estado, yo soy empresario, usurero y narco”, una frase que amplificó la polémica y aceleró la viralización del video en distintas plataformas.
El hecho habría ocurrido durante la noche del jueves, en lo que fue la primera aparición pública de la familia tras el regreso de Agostina Páez, quien había sido detenida el pasado 14 de enero en un bar de Ipanema, en Río de Janeiro, luego de protagonizar un altercado con empleados del lugar en el que realizó expresiones discriminatorias.
Por ese episodio, la joven de 29 años fue imputada por injuria racial, delito que en Brasil contempla sanciones penales. Tras abonar una fianza cercana a los 18 mil dólares, la Justicia brasileña le permitió regresar al país, aunque la causa continúa en trámite.
El nuevo video protagonizado por su padre generó un inmediato rechazo. Medios locales replicaron las imágenes, que rápidamente se expandieron en redes sociales. En ese contexto, fuentes cercanas a la familia señalaron que Mariano Páez sostiene que el material “está manipulado” o habría sido generado mediante inteligencia artificial, aunque hasta el momento no presentó pruebas que respalden esa versión.
El caso ya había tenido repercusión a nivel internacional y este nuevo episodio vuelve a instalar el debate sobre el racismo y las expresiones discriminatorias, especialmente considerando que en países como Brasil este tipo de conductas constituye un delito penal.
Hasta ahora, ni Mariano Páez ni Agostina Páez realizaron declaraciones públicas sobre lo sucedido. En tanto, la resolución judicial en Brasil podría derivar en una sanción económica o en la realización de tareas comunitarias, en lugar de una pena de prisión efectiva.







